Si te hubiera sostenido aquel 3 de julio en brazos, sin haberme sometido a juicio alguno, habría sido suficiente.
Si me hubieras sometido a juicio sin haber destruido mi ego, habría sido suficiente.
Si hubieras destruido mi ego, sin haberme mostrado quién era, habría sido suficiente.
Si me hubieras mostrado quién era, sin haber cambiado a quien yo era, habría sido suficiente.
Si hubieras cambiado a quien yo era, sin haberme entregado tu tiempo, habría sido suficiente.
Si me hubieras entregado tu tiempo, sin haber ahogado mi amor por ella. Habría sido suficiente.
Si hubieras ahogado mi amor por ella, sin haberme ayudado a cruzarlo en soledad para entenderlo. Habría sido suficiente.
Si me hubieras ayudado a cruzarlo en soledad para entenderlo, sin haber demolido en él mis convicciones, habría sido suficiente.
Si hubieras demolido en la separación mis convicciones sin haber aliviado mi corazón con tu presencia, habría sido suficiente.
Si me hubieras aliviado el corazón con tu presencia, sin haberme alimentado con sonrisas y alegrías, habría sido suficiente.
Si me hubieras alimentado con sonrisas y alegrías, sin haberme obsequiado con un propósito, habría sido suficiente.
Si me hubieras obsequiado con un propósito, sin haberme devuelto a mi madre al presente. Habría sido suficiente.
Si me hubieras devuelto a mi madre al presente, sin haberme revelado su amor, habría sido suficiente.
Si me hubieras revelado el amor de mi madre, sin haberme conducido a la paternidad. Habría sido suficiente.
Si me hubieras conducido a la paternidad sin haberme librado de adicciones y destrucción, habría sido suficiente.
Si me hubieras librado de adicciones y destrucción sin haberte sostenido en brazos aquel 3 de julio. No habría sido suficiente.
Si no te hubiera sostenido aquel 3 de julio de 2021, te hubiera esperado para ser padre, pero fui elegido, al igual que este momento, y es suficiente.