Ya ha entrado el frío, y noviembre siempre llega en silencio
dejando tiempo para mirar hacia dentro.
Donde se esconden los miedos
Y, aun así, aquí contigo, frente al fuego,
todo se siente distinto.
Porque tú llegaste cuando más dudas tenía,
cuando pensaba que ya no tenía fuerzas.
Y sin saber hablar, cambiaste mi forma de mirar.
Me diste aire… y un motivo para seguir.
Ahora, cuando te veo así, en el colchón tirado,
siento que el invierno ya no miedo.
Que lo que antes era oscuridad
hoy tiene sonidos que recuerdan alegrías.
No sé qué traerá el futuro,
Y aunque allá afuera el mundo sea duro,
aquí, contigo, todo parece demasiado bonito.